CUSTODIA COMPARTIDA ¿SI O NO?

En primer lugar, para poder hablar sobre la Custodia Compartida, su definición desde el punto de vista legal es “el hecho de ejercer la custodia legal de los hijos menores de edad, en casos de divorcio con hijos o separación matrimonial, en igualdad de derechos y obligaciones sobre los menores”.

Unos progenitores que disfruten de la Custodia Compartida de sus hijos menores han de asumir de manera conjunta los gastos de manutención de los menores, así como repartir el tiempo que pasan con ambos de manera equilibrada.

Es importante explicar, que cada familia tiene una organización estructural diferente y no en todas las ocasiones es lo más adecuado mantener una Custodia Compartida, puesto que para ello se necesitan circunstancias como:

  • Cercanía de los domicilios de los progenitores
  • Implicación positiva de ambos progenitores
  • Menores con edad de lactancia superada

En muchas ocasiones, en la práctica profesional, me encuentro con dos tipos de progenitores; por un lado existen padres/madres que consideran que tener la custodia de un hijo de manera exclusiva es lo más adecuado para si mism@ ya sea porque consideran al menor como un “objeto propio” o bien para crear un clima desfavorable de cara al otro progenitor. En estos casos, se instrumentaliza a los menores creando un clima de carencias afectivas, y generalmente desacreditando y menospreciando al otro progenitor, actitudes que mantenidas a lo largo del tiempo pueden desarrollar problemas relacionales y de adaptación en edades posteriores de los hijos.

Por otro lado, nos encontramos tanto con padres como con madres que consideran que tener un hijo es una responsabilidad de ambos, por lo que muestran predisposición a que el menor se desarrolle tanto con una figura materna como paterna.

En estos últimos casos, nos encontramos a menores con un desarrollo infantil y una evolución en la que suelen presentar menos problemas futuros de falta de autoestima, problemas conductuales y dependencia. Es importante explicar a los menores, con un lenguaje adecuado a su edad, la situación familiar, para que estos comprendan como se va a desarrollar su día a día conociendo que sus progenitores no residen en la misma vivienda. Los menores tienen derecho a estar tranquilos, conocer con que progenitor van a estar, crecer sanos y recibir amor y afecto por parte de ambos.

No existe una situación ideal en la que un divorcio no conlleve conflictos y sufrimiento, aunque si bien es cierto, si te encuentras en esta situación y no sabes que decisión tomar, lo más importante es que pienses en tus hijos. Desde nuestra consulta, trabajamos la Mediación Familiar con un equipo de psicólogos y abogados, quienes te podrán orientar para que la decisión que se acuerde, sea sin duda, la mejor para vosotros como padres y para vuestros hijos.

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